¿Estás Preparado para Adoptar Métodos Ágiles?

La situación económica ha agudizado la necesidad en las organizaciones por ser más efectivas en costos y tiempos y las empresas de consultoría y educación que antes promovían  modelos formales de gestión de proyectos, de la noche a la mañana se han convertido en agilistas expertos para poder satisfacer dicha demanda.

Esta necesidad que obliga a las organizaciones a hacer lo mismo o más que antes, pero con menos recursos, inevitablemente las lleva a considerar la adopción de métodos ágiles. A pesar de que esto plantea un “escenario ideal” para quienes nos dedicamos a promover el desarrollo ágil, considero una cuestión de integridad profesional aclarar lo siguiente: los métodos ágiles no son para todos. Así que por el bien de las empresas que decidan embarcarse en este profundo viaje y también por el beneficio del ecosistema de las prácticas ágiles, quiero tratar en éstas líneas algunos puntos indispensables que deben considerarse antes de iniciar un proceso de adopción de métodos ágiles.

Como se darán cuenta, estos puntos van más allá de lo que normalmente leemos sobre métodos ágiles:

Honestidad. Es difícil hablar de esto, pero vivimos en una industria carcomida por la corrupción. No es raro encontrar gerentes en contubernio con sus proveedores, que reciben comisión por parte de éstos y por lo tanto no tienen ningún interés en introducir mejoras en costos o tiempos. Estos entornos no se beneficiarán en nada de implementar métodos ágiles.

Agentes de Cambio. Se habla hasta el cansancio del apoyo directivo como factor de éxito para proyectos de cambio organizacional. Efectivamente es un factor importante, pero no podemos contar con que los directivos serán los agentes de cambio; ellos tienen muchas otras cosas que les preocupan más. Lo que se necesita es un pequeño grupo de personas dentro de la organización que tomen como suya la responsabilidad de cambiar. Los invito a ustedes lectores, a que tomen esta responsabilidad.

Paciencia. Son llamados métodos ágiles, no métodos fáciles. Si creemos que tomar una “certificación” de dos días de Scrum es todo lo que necesitamos para lograr un cambio sustentable, nos llevaremos una dura sorpresa. La adopción de estas prácticas es un proceso orgánico. Así como no esperamos que un árbol crezca de la noche a la mañana, debemos esperar a que las prácticas maduren en la organización. En general se debe considerar que este cambio tarda de 3 a 6 meses por equipo para afianzarse. Por favor no se embarquen en proyectos de “optimización de metodología” en un solo paso. Sean ágiles en la adopción de métodos ágiles: realicen iteraciones, crezcan gradualmente, proyecto a proyecto, equipo por equipo.

Clientes comprometidos. Los beneficiarios finales de todo lo que hacemos al transformar nuestra organización son nuestros clientes. Por lo tanto, adoptar métodos ágiles sin que el cliente esté enterado es una receta segura de fracaso. El primer promotor de la adopción debe de ser el cliente, tenemos que empezar explicándole los beneficios y conseguir su apoyo total. Sé que no confiamos en el cliente, pero se sorprenderán lo efectivos que son y lo rápido que aprenden. Confíen en sus clientes.

Valentía. Muchas cosas en la organización cambiarán, la transparencia que se logra con la adopción de métodos ágiles no es del agrado de todos los colaboradores. Debemos estar conscientes de que probablemente tendremos que dejar ir a gente que no está dispuesta a cambiar. No se sorprendan si gente “aparentemente” valiosa para la organización no se entusiasma por el cambio. Debemos entender lo que estamos haciendo y ser valientes para no permitir que una manzana podrida eche a perder al equipo.

Flexibilidad. Pocas cosas resultan más frustrantes que tratar de implementar métodos ágiles a través de una estrategia de planeación y control con poca flexibilidad. Es un hecho que una adopción de métodos ágiles no quedará bien a la primera. Se tiene que ir adaptando, probando y a veces hay que retroceder un poco para volver a avanzar. Los métodos se tienen que adaptar a la cultura, pero la cultura también se tiene que adaptar a los métodos. Si les cuesta trabajo ser flexibles, primero hay que trabajar en eso.

Conclusión
Probablemente les parezca extraño que un consultor en adopción de métodos ágiles levante tantas advertencias, pero parte esencial de la cultura que promulgamos es la idea de “parar la línea”, y no hay mejor momento que antes de empezar las cosas. La adopción de métodos ágiles es muy sencilla si estamos dispuestos a sostener estos valores y principios, pero si no lo hacemos, sólo gastaremos dinero, tiempo y “capital de cambio organizacional” de forma innecesaria. Si aun así decidimos probarlo sin estar comprometidos con estos puntos, adelante, pero por favor no digamos que los métodos ágiles no funcionan cuando no obtengamos los resultados esperados.

 

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Emilio Osorio García
@oemilio 

 

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